I
Anemia del tiempo.
Esconde la desnudez con su piel.
Corre a un rincón y se cubre la cara con las manos.
La caja de vidrio, otra vez, y no quiere que la vean.
Miedo.
El llanto se confunde con el agua que no deja de bañarla.
El pelo le chorrea, adentro se escurre.
Frío.
Una voz en la tubería repite “calma, calma”.
La señalan.
Alguien se acerca.
Miedo.
Cierra la ducha para escuchar más.
“calma, calma”.
Y sigue…
(...el principio, pero perdí palabras entre líneas confusas)
Le regale un pedazo que guardaba hace tiempo para terminar alguna historia, para empezar esta otra, nueva, en un espacio en blanco donde las ganas de desaparecer vuelven a atacar con el sabor de un viejo vino ya sabido y conocido…
Lucho, me agoto, peleo, lo juro, pero…perdón…no sé hablar…Trato de aprender todos los días.
Hoy me llueve cada gota de vino que intento tener, no quiero recordar aromas, quiero aprender nuevos…”anemia de tiempo”, yo sólo quiero espacios, sólo quiero espacios.
“el día está raro hoy” me dijo con tan sólo mirarme y apoyando mí nueva copa en la mesa.
Estoy escapando realmente?
Sólo tengo una noche demasiado extraña.
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
2 comentarios:
wow...me quede sin palabras...estara escapando?
En un rato le cuento Siuxie...
besos y besos
Publicar un comentario